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martes, 29 de marzo de 2011

Gatos: el encuentro.

Me encantan los gatos.
Desde pequeña.

Es otra de mis frikadas. Siempre fui una apasionada de los gatinos. Y sentía una envidia horrorosa por todo aquel que tenía un minino en su poder.

A mi madre nunca le gustaron los gatos, ni los animales en general. De hecho solo nos dejó a mi hermano (al que llamo Bro) y a mi, cuando éramos canijos, tener peces.
Que Bro tiró por el water.
Ah! Y dos tortugas.
Una se murió, y la otra se suicidó desde un quinto piso. Literal.

En casa de Padre tuvimos una perrita cuando yo era muy pequeña. Una fox terrier, que al igual que yo tenía muy mala leche, y un gran instinto cazador (ahí la jodía me ganaba). Al final, Padre se la tuvo que dar a un tío mío que vivía en la playa, porque la perrita sufría mucho en un piso (aunque grande) de la capital. En la playa vivió como una sultana, que es lo que era.
Es el único perro con el que me he llevado bien.
Porque a mi lo que me gustan son los gatos.

Así que mi experiencia con los animales tampoco es que sea muy larga. pero aún así yo siempre he querido tener un gato, un gato negro. Gata negra, para ser exactos. Tenía el nombre escogido desde hace años (el nombre de un Dios griego).

Así que en cuanto empecé a vivir sola, me decidí a tener un  gatico. Conocía desde hace tiempo una protectora de animales, que también trabajaba con gatos, así que me metí en su web y empecé a ver las fotos de los gatucos. Vi varias gatas y un gato y quedé con la protectora ese mismo fin de semana.

Llegué nerviosa. Joer...no era para menos! Estaba a punto de conocer al que a lo mejor sería mi compañera en la vida!!
Y entonces fue cuando vi a los gatitos. La gatita estaba muy asustada, me dió muchísima penita, pero estaba bien cuidad  y era preciosa...pero el gato.....el gato... el gato.....
El gato me enamoró.

Me miró.
Le miré.
Y lo supimos.

No era negro.
No era hembra (y tampoco le he preguntado por sus orientaciones sexuales la verdad)
No era cachorro.
Pero era MI gato.


Y le adopté.
O el a mi.
La verdad es que eso todavía no ha quedado muy claro.


PD. Esto lo he visto en el blog Michis del Mundo [os lo dije, soy una friki y me gustan los gatos] y me ha encantado. Es una gran verdad. La mayoría de nosotras....tenemos minino. Juas juas juas.